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13 de junio de 2011

El PNV reclama alternancia en el poder tras varios días de pre-oposición

Urkullu, tras conocer los resultados de las elecciones autonómicas vascas.

Dersu Uzala - Algorta

AÚN NO SE HA CUMPLIDO una semana desde las elecciones autónomicas en el País Vasco y ni siquiera se ha producido el debate de investidura en la Cámara Vasca, pero el presidente del Partido Nacionalista Vasco, Íñigo Urkullu, ha declarado que el Pueblo Vasco está harto de la posibilidad de un gobierno del PSE. "El Pueblo Vasco no puede más y clama por un cambio", dijo Urkullu en rueda de prensa. "Todos los sectores de la sociedad vasca exigen la alternancia para que Euskadi avance hacia el futuro con confianza, con paso firme y con aires renovados". Urkullu, que pasó la tarde de las elecciones en huelga de hambre en protesta por el resultado de las mismas, denunció un clima de "abuso y discriminación" durante los minutos previos a la investidura. "Es la hostia", precisó. El descontento, según un sondeo realizado en la propia sede del PNV, es generalizado. "Todo tiene un límite", dijo el presidente del Buru Batzar de Guipúzcoa, Joseba Egibar, después de pasar centenares de horas en vísperas de oposición. "La sombra del PSE es alargada", dijo Egibar con evidentes síntomas de agotamiento psíquico. El ex dirigente del PNV, Xabier Arzallus, declaró por su parte que antes las cosas eran diferentes. "Ahora no es como en aquellos tiempos en que las cosas eran como antes", declaró Arzallus , que se ha autoexiliado al barrio vascobalear de Minsk. "En la dolorosa historia de Euskal Herria hay un antes, un ahora y un después, y es evidente que la gente quiere volver al futuro”.