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13 de junio de 2011

El matrimonio se limitará a periodos de cuatro años prorrogables

María Concepción Aquelarre Martín - Madrid

EL GOBIERNO apostará por una profunda reforma del Código Civil de manera que el matrimonio no sea indefinido, sino limitado a periodos de cuatro años que podrán ampliarse a otros cuatro siempre que ambas partes den su mutuo consentimiento y abonen una tasa de setecientos euros.

La nueva legislación está inspirada en la Ley de Arrendamientos Urbanos y en la normativa laboral vigente, que también establecen periodos limitados tanto para el alquiler de viviendas como para los periodos de contratación, respectivamente.

“Para nosotros es perfecto”, dice Araceli Botos Muñique, de 21 años de edad, sobre la llamada Ley de Caducidad Conyugal que entrará en vigor a partir del 2010. “Paco y yo tenemos muy claro que no habrá fuerza capaz de deshacer nuestra unión durante nuestros próximos cuarenta y ocho meses de matrimonio vigente”.

“Esta legislación pretende romper las familias de manera metódica, ordenada y sin sobresaltos”, dijo el diputado socialista Jaime. “Para los niños será mucho menos doloroso y traumático”, conjeturó.

La nueva legislación dará lugar a dos nuevos estados civiles: conyugalmente activo (casado) y conyugalmente pasivo (soltero o divorciado, indistintamente).

El somelier de Valladolid, Fernando de Diego Sarraceno, asegura haber llegado a un acuerdo con su actual pareja y una antigua novia a quien nunca dejó de amar del todo. “Formaré y romperé metódicamente dos familias y lo pondré en mi currículo”, dice el conyugalmente complejo lamevidrios vallisoletano.

“Compartiré los hijos que tenga en mi primer matrimonio cuatrienal con su madre biológica y con Esther, con la que me desposaré ese mismo año y hasta el 2018 en otros cuatro años de eternidad durante los cuales, una vez más, sólo la muerte podrá separarnos”.

“¿Qué intenso, no?”, comenta en Algorta don Fausto Gudiri Basurto, de 82 años de edad y casado desde hace cuarenta. Don Fausto asegura que le hubiera hecho gracia “lo de pasar de un coño a otro legalmente, sin ir de putas y sin solución de continuidad”, aunque dice que a él las segundas nupcias le pillan muy mayor.

“He hecho las cuentas y me toca renovar el 1 de enero, cosa que no pienso hacer”, aseguró. “Quiero ser conyugalmente pasivo pero cagando hostias, ¿eh?”