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14 de julio de 2008

El Vaticano firma un contrato con Sprint

La operadora telefónica estadounidense Sprint, ha firmado un contrato de diez años con el Vaticano por valor de 5000 millones de dólares. Sprint logró imponerse a sus principales competidores gracias a la tecnología inalámbrica Godix, que garantiza una comunicación libre de interferencias con el Todopoderoso y asistencia técnica en arameo las 24 horas del día. El acuerdo, sin embargo, no estuvo exento de complicaciones.
"En Sprint tenemos la mejor tecnología de comunicaciones de ultratumba, pero no podíamos aplicarla entre sistemas operativos distintos", comentó el Director de Operaciones Extravagantes de Sprint, Richard Snow. Según Snow, Dios no estaba dispuesto a abandonar Lynux, y el Vaticano se negaba a usar ordenadores que no fueran Mac. "Dios ha demostrado que puede ser un negociador implacable", aseveró Snow.
A última hora de ayer, cuando la oficina de prensa de la Santa Sede tenía ya preparado un comunicado anunciado el fracaso del acuerdo, el Santo Padre envió una abubilla mensajera al diario La Razón anunciando que, en lo sucesivo, ambas partes usarían Windows. El presidente de la Federeación Ilicitana de Domiñó, Elías Pistacho, calificó el acuerdo de "auténtico milagro".

11 de julio de 2008

Elías Pistacho adquiere un mini

El presidente de la Federación Ilicitana de Dominó, Elías Pistacho, se ha comprado un mini cooper. "Bueno, la verdad es que es seminuevo", dijo el simpático esportman jerezano en un alarde de modestia, aunque manifestó que "la adquisición del bólido supossa para Adrián y para mí un somni fet realitat". Tras hacer pública la noticia, Pistacho desfiló ante la prensa por la acera del Filet de Dins con su majestuoso galgo afgano, Shpaidermein.

7 de julio de 2008

La envidia reduce el nivel de azúcar en sangre

Según un artículo publicado en The New England Journal of Medicine, apenarse por el bien ajeno reduce los niveles de azúcar en sangre. "Es todo un hallazgo", dijo a Lo Garrofer el endocrinólogo asturiano, Eugenio. "Se trata de un estudio exhaustivo y riguroso, y los resultados no dejan lugar a dudas".
En el citado estudio participaron 5,232 diabéticos. Se observó que en siete de cada ocho casos, si a un paciente le atendía durante una semana una simpática enfermera noruega sin sostén ante su compañero diábético de habitación, el nivel de azúcar en sangre de este último descendía hasta 120mg/dl. "El descenso era más acusado cuando, durante ese mismo periodo y de manera simultánea, al paciente diabético le atendía una enfermera con cara de cerdo", declaró el doctor Mathew Howard-Kàbron, del Mount Sinai Memorial Hospital. En una segunda fase, se utilizaron actores que fingieron ganar el pleno al quince de la quiniela. "Mediante esta prueba se consiguieron resultados espectaculares", declaró el doctor Howard-Kàbron. "En cuatro de cada seis diabéticos el nivel se desplomó a 20mg/dl, y sólo uno de cada diez falleció".